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¿Machismo, caballerosidad o diferencias culturales?

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¿MACHISMO, CABALLEROSIDAD O DIFERENCIAS CULTURALES?

Recientemente, estuve trabajando en un proyecto en Tegucigalpa. A medida que pasaban los días fui consciente del desconcierto que generaban algunos de mis comportamientos.

En el momento en que un hombre iba a buscarme o dejarme a un sitio, -de forma autónoma- yo entraba y salía de su coche. Con esto quiero decir que, yo no daba pie a que mis acompañantes me abrieran la puerta.

En Madrid, es poco habitual que suceda esto. Recuerdo que cuando trabajé en la Embajada de Honduras en España, el Cónsul, me contó que, en un evento, creyendo actuar con naturalidad, se encontró con una respuesta inesperada de parte de una española, ya que el diplomático le abrió la puerta para cederle el paso: “tengo brazos para hacerlo!!!”, dijo ella en tono ofendido.

¡Lo que en un país es positivo en otro puede ser negativo!

A veces, los seres humanos actuamos de forma automatizada y en muchas ocasiones desconocemos el origen de nuestros comportamientos. Algunos historiadores apuntan que esta práctica, es un gesto de galantería que viene de la antigua Grecia. Los hombres adornaban con flores las puertas de sus enamoradas para demostrarles su amor.

Otros afirman que esta cortesía aparece en la realeza británica. A parte de pasear a sus “amos”, los esclavos tenían la obligación de abrirles la puerta. ¡Los caballeros que querían pertenecer a la realeza imitaban sus costumbres!

LAS CONNOTACIONES QUE TIENE ESTE GESTO EN LA ACTUALIDAD EN ESPAÑA

Hay que tener en cuenta el contexto. Dulce María Ortega, Experta en Protocolo y Etiqueta, nos comenta que este comportamiento se reproduce dependiendo del entorno en el que estemos. Si nos desenvolvemos en un ambiente clásico, se percibirá como un gesto de caballerosidad. Si en cambio, nos movemos en un entorno menos conservador, se percibirá como un gesto machista.

En Tegucigalpa, en un desayuno de trabajo, un Embajador, me abrió la puerta al entrar y salir del coche, y una vez dentro de la cafetería, me adelantó la silla para que me sentara. Al salir, debido a que llovía y para evitar que yo me mojara, me recogió en la entrada, en lugar de ir juntos al aparcamiento. Este es un claro ejemplo, del comportamiento de un diplomático.

Puede dar lugar a interpretaciones erróneas. El psicólogo clínico Javier Arranz, opina que en España esta manera de actuar no es frecuente para evitar malas interpretaciones. Una mujer, la puede interpretar como “paternalista” o “protectora”. En su caso, si una chica sube a su coche por primera vez, le abre la puerta como un gesto “amistoso” de bienvenida. Pero las siguientes veces deja que ella lo haga. En esta misma dirección opina el psicólogo Juan Carlos Serrano, “este gesto está a la mitad del camino entre la caballerosidad y el cortejo”.

En España las mujeres están buscando un trato de “igual a igual”. Las mujeres rechazamos este tipo de “galanterías” o “trato encantador” porque los hombres pueden tener intenciones ocultas como superioridad o mantener el rol dominante característico de las sociedades patriarcales. Y, es preferible no dejarse camelar por esos comportamientos tan cargados de estereotipos de género.

Los tiempos nos hacen cambiar. Antes los hombres eran educados por sus madres para que fueran “caballeros” con las mujeres. Este hecho, lo podemos constatar con la edad de los hombres. Gorka Arranz López, coach explica: “Depende del tramo de edad y de la comunidad territorial a la que pertenezcas. Los que son mayores de 45 años lo hacen en un porcentaje muy bajo. En los menores de 45 años es imposible”.

Una compañera de trabajo me comentó que a una conocida suya de 65 años le parece una falta de respeto que no le abran la puerta del coche o que los hombres no se pongan de pie cuando ella se levanta de la mesa.

Otro compañero mayor de 45 años apunta: “a mi me enseñaron a abrir la puerta a las chicas, y como se que los tiempos han cambiado sigo mi intuición y lo hago con las mujeres que sé que no se van a molestar”.

CASOS EN LOS QUE UN HOMBRE LE ABRE LA PUERTA DEL COCHE A UNA MUJER EN ESPAÑA

Este comportamiento se puede dar en las siguientes situaciones:

1. Si un hombre y una mujer se dirigen al coche, y el dueño del mismo es el hombre, en caso de que el coche esté aparcado del lado de la acera por la que ambos van caminando, el hombre le abre la puerta a la mujer.

2. Si un hombre va a buscar a una mujer a su domicilio y tiene que bajarse del coche para llamar al telefonillo, existe la posibilidad de que el hombre le abra la puerta a la mujer.

3. En el caso de que una mujer mayor, se suba a un coche, un hombre puede abrirle la puerta para hacer deferencia a su edad o bien, la ayuda si tiene un impedimento físico para entrar o salir.

Pienso que en Honduras, los hombres se comportan de esta forma que -ellos interpretan como “caballerosa”-, porque les han educado de esa manera y en ningún momento se plantean que en otros países abrirle la puerta a una mujer puede considerarse como un “micromachismo” que es un comportamiento casi imperceptible que algunos hombres utilizan para hacer sentir inferior a una mujer.

La anécdota más destacable que viví en relación a este tema en Tegucigalpa fue con un amigo. Entré a su coche sin esperar a que me abriera la puerta. Tomamos un café y al terminar, cuando nos dirigimos a su coche, él se adelantó corriendo y me abrió la puerta. Con una expresión de triunfo me dijo: “los micromachismos no son malos”.

La manera en cómo se perciben estos gestos en diferentes países depende de muchos factores: el hombre, la mujer, la edad, la relación, su intención y su intensidad, la cultura, la educación y el trato que se utilice en cada país para acercarse a una mujer.

Desde mi punto de vista, las mujeres seguimos luchando por nuestra independencia y por recibir un trato de igualdad en todos los ámbitos de nuestra vida.

Para mí es innecesario que un hombre me abra la puerta, pero si lo hace agradezco su gesto de cortesía y en ningún momento me siento mejor o peor persona.

Mercedes Valladares Pineda
Psicóloga Experta en Coaching Transcultural

ACERCA DE LA AUTORA

MERCEDES VALLADARES PINEDA, trabaja en Madrid de forma presencial. Y, a través de plataformas on line, a nivel internacional. Facilita procesos de coaching personal, de negocios y formación a medida a empresas y «one to one» a individuos. Utiliza la psicología y la cultura como dos herramientas que se retroalimentan mutuamente. Por ello, actúa como facilitadora de integración a las personas que quieren adaptarse a otra cultura en tiempo récord para sacar el mejor rendimiento económico y personal durante su estancia en otra cultura. Asimismo, ayuda a parejas mixtas a superar barreras culturales que producen malos entendidos. Ha creado su propio modelo de trabajo inspirado en la Psicología Humanista y el respeto a los Derechos Humanos. Trabaja con expatriados, cooperantes internacionales, ONG, escuelas de negocios y universidades, diplomáticos, cónyuges de diplomáticos y familias de expatriados que necesitan orientación en una nueva cultura.

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