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SOLTAR: ¡Gestiona tu incertidumbre!

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El mejor método para gestionar la incertidumbre

En estos días de confinamiento una de las cosas que más nos hemos cuestionado es la manera de gestionar la incertidumbre, entendiéndola y explicándola de la manera más sencilla. Por ejemplo el dilema de: “no saber que va a pasar en el futuro”. Y, en consecuencia, carecer de los mecanismos necesarios para gestionar los riesgos y tomar decisiones adecuadas.

¡Conozco la palabra incertidumbre! De pequeña ya escuchaba a mi padre decir: “Después de la muerte, la única certeza es la incertidumbre” y no entendí su significado hasta que me convertí en una adulta.  Desde entonces, he comprendido que quiero vivir cada día como si fuera el último, con una perspectiva muy positiva y agradeciendo todo lo que tengo a cada instante. Cuando me ducho con un chorro de agua caliente y abundante por las mañanas, doy las gracias.

La incertidumbre es mucho más compleja de lo que pensamos. Al igual que todas nuestras emociones tiene una función adaptativa en nuestra vida. El mayor logro de ACTSELECTCONTEXT, un proyecto de cuatro años de duración finalizado en mayo de 2016, radica en haber demostrado que hay tres importantes sustancias químicas implicadas en la señalización encefálica que, determinan el modo en que el cerebro gestiona la incertidumbre:

1.     La noradrenalina: regula los cálculos sobre la inestabilidad del entorno;

2.     La acetilcolina: ayuda a adaptarse a los cambios del entorno, y;

3.     La dopamina: incita a actuar conforme a lo que creemos frente a la incertidumbre.

Cuanta menos información tenemos sobre determinada situación tomamos decisiones más irracionales; y lo cierto es que, en muchos casos, tomamos decisiones sin tener información.

La rutina de la vida diaria nos consume y eso hace que solo tengamos consciencia de nuestro entorno más inmediato. A veces, no tenemos tiempo de ver las noticias y no estamos actualizados de lo que está pasando en nuestro país y mucho menos de lo que está pasando en el mundo. Ahora ya sabes que en un mundo globalizado lo que pasa en China puede llegar a repercutir en el planeta entero, ¡todos estamos interconectados!

Una clienta me comentó que había estado muy inmersa en su rutina de trabajo y que, por esta razón, el pasado viernes 13 de marzo no supo como reaccionar ante la noticia del confinamiento.

La persona con la que mantiene una relación sentimental le dijo que no podría volver a pisar su casa hasta que el confinamiento finalizara y en su trabajo le entregaron un ordenador para que trabajara desde casa, ¿os imagináis el estado de incertidumbre de esta mujer? Su rutina laboral y su vida sentimental cambiaron en cuestión de segundos…

Algunas personas han ridiculizado la reacción de muchas otras que tras el anuncio del confinamiento colapsaron los supermercados para comprar productos de primera necesidad y, sobre todo, papel higiénico. Ahora vemos que este tipo de comportamientos que a priori son absurdos, tienen explicación. En ese momento, las personas carecían de información sobre lo que pasaría en el futuro, no sabían si los supermercados iban a permanecer abiertos y por eso, compraron provisiones para una larga temporada.

Con los dos ejemplos anteriores nos podemos dar cuenta de que la rutina diaria ayuda a minimizar la incertidumbre porque al menos tenemos una sensación ilusoria de control sobre nuestro entorno que en realidad es muy inestable.

Con mis clientes trabajo un acrónimo que yo misma he creado y que me va bastante bien en los momentos de incertidumbre: SOLTAR…

S: sentir. Pregúntate: ¿En qué parte de mi cuerpo siento la incertidumbre? ¿Para qué ha venido?

O: observar. Observa a tu alrededor y no te cuestiones nada, mira los muebles que te rodean, el lugar en el que estás, cómo vas vestido, qué tienes enfrente, qué tienes atrás, etc. Aléjate de tu mente y sitúate en el presente.

L: libertad. Tienes la libertad de elegir como reaccionar. Pregúntate: ¿Puedo ocuparme de esta situación en estos o momentos o sólo puedo preocuparme porque no puedo hacer nada por ahora?

T: tiempo. Tómate el tiempo que necesites para tomar una decisión. Muchas veces las decisiones precipitadas nos salvan y en otras ocasiones empeoran las cosas.

A: aceptar. Acepta la situación, cuanto más tiempo tardes en aceptarla más tiempo tardas en gestionarla.

R: responder/reaccionar. Ahora es el momento de reaccionar y tomar decisiones. Teniendo en cuenta la información de la que dispones: ¿Qué es lo que puedes hacer en estos momentos?

Ventajas de la incertidumbre

1   Te hace una persona más creativa: ¿qué pasaría si tú y tus competidores tuvierais la información exacta de lo que va a pasar en el futuro? Es probable que todos crearais estrategias similares y os copiarais entre vosotros. En cambio, si os imagináis diferentes escenarios generáis más opciones.

2.     Desarrollas hábitos de pensamiento y acción para gestionar la incertidumbre: si todos los días eres consciente de que las cosas pueden cambiar, tu mente genera mecanismos para prever y gestionar riesgos minimizando el miedo y la ansiedad.

3.     Desarrollas habilidades para tomar decisiones: cuando percibes la incertidumbre como una ventaja aprendes a detectar las zonas de vulnerabilidad con más facilidad y por lo tanto, te anticipas a los acontecimientos y tomas mejores decisiones.

4.     Disfrutas lo que tienes de forma placentera: si te enfocas en lo que tienes y eres consciente de que lo puedes perder en cualquier momento, lo disfrutarás con mayor intensidad.

En la vida hasta las situaciones más difíciles tienen un lado positivo. Ahora es el momento de recoger todo lo que hemos aprendido durante el confinamiento. ¿Eres capaz de hacer un acrónimo para gestionar la incertidumbre basándote en tus propias experiencias?

RECUERDA QUE: “Después de la muerte, la única certeza es la incertidumbre”

Mercedes Valladares Pineda

Psicóloga Experta en TransCulturalidad

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